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La Reina de la Fiesta Nacional de la Primavera de Dolores de 1986, Yoel Mirella Gallo Favout, y la de 1992, Nibia Esther Gadea Osano, no desfilaron en las ediciones siguientes -1987 y 1993, respectivamente- ni coronaron a sus sucesoras.
¿Qué pasó? Ambas contrajeron matrimonio entre una edición y otra y, por esa razón, no participaron en las siguientes fiestas, ya fuera por decisión propia o porque la organización no las invitó. Hoy resulta insólito que esa concepción les impidiera completar el ciclo tradicional de las reinas de la Primavera.
Era evidente que perpetuar esa omisión en el tiempo transformaba el recuerdo en una injusticia histórica. La organización asumió entonces que había llegado el momento de resolverla.
En el cierre de la 64.ª edición -del pasado domingo 11 de octubre-, la Fiesta completó todos los eslabones de su cadena.
Una vez que Camila Vélez Silva coronó a la nueva reina, Yoel Gallo pudo subir al escenario de la gala festiva para colocarle la banda a su sucesora, 39 años después de cuando le hubiera correspondido hacerlo.
Instantes después, Nibia Gadea, fallecida en noviembre del año pasado, estuvo representada simbólicamente por su prima, Alejandra Brea, en un homenaje a su memoria que permitió saldar aquella deuda con la historia y restaurar, de cara al futuro, la continuidad de la mayor celebración popular de los doloreños.
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